Capitulo 22: Quien alguna vez no soño...

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Capitulo 22: Quien alguna vez no soño...

Mensaje  cnizzola el Lun 05 Mayo 2014, 14:45

La gente en las tribunas clama por sus idolos, lentamente de los viejos boxes de madera y material se van asomando algunos a saludar a su gente, esa que espero tantos años para verlos nuevamente arriba de sus autos, deleitandose con cada maniobra, cada sobrepaso, cada frenada al limite y cada muestra de habilidad, caballerosidad e hidalguia conductiva, esa que los hizo heroes y ejemplos a seguir en la vida.
Quien de niño no soño con estar chapa a chapa en la frenada de la horquilla con el loco Luis y su Torino Rojo, siendo sorprendido por afuera y con todo el auto de costado?
Quien no se durmio esperando que en la bajada de Belen pasen rueda a rueda el Toro Mouras y el Gaucho Martinez Boero y de golpe estar sentado en la butaca derecha de alguno de ellos, marcandole la presion de aceite o que se viene una chicana brava y solo entra un auto, esperando esa maniobra que marque la diferencia para ganar una carrera?
O estar arriba del techo de la fabrica Buxton en la Ruta 8 y ver pasar raudo, casi como una centella, a Marquitos Ciani, quien viene ganando la ultima etapa de un Gran Premio con su mano afuera de la ventanilla saludando y haciendole una caricia al viento?
Que alguno me niegue que al menos una vez no imagino estar cebando mate en el taller de los Galvez, mientras las bellas cupes estaban siendo alistadas para alguna carrera que las tendria como protagonistas principales?
O que de golpe, mientras el asadito con amigos se va haciendo, una estilizada cupe Dodge tricolor para y se baja un grandote de casi 120 kilos, con un bigote finamente afeitado pidiendo agua para reponer, y de paso como souvenir, se lleve un sanguche agradeciendo ambas cosas con una sonrisa bonachona de colectivero de barrio?
Cada uno ha tenido, tiene y tendra su sueño de piloto de TC en algun rinconcito de su mente, muchos de nosotros no solo llevamos sangre en nuestras venas, llevamos aceite de competicion y nuestro corazon no se divide en cuatro partes como el comun de los mortales, algunos tienen un V8 con valvulas laterales, otros tenemos un Tornado OHC, o un Slant Six y varios mas seguramente tendran un seis cilindros 221Xp o 250 7 Bancadas...y de noche, mientras dormimos y jugamos a volver a ser niños, ese corazon se nos sale del pecho y nos invita a acelerar en algun circuito imaginario y nos hace el mas piloto de los pilotos, con maniobras ajustadisimas que hacen delirar al publico, y por un ratito, solo por un infimo ratito somos ellos, nuestros heroes inancanzables que dieron su vida por este TC que alguna vez disfrutamos y hoy es tan solo un recuerdo...
Pero ahora volvamos al Coloso del Automovilismo Argentino, al Autodromo de la Ciudad de Buenos Aires, que vestido con sus mejores galas recibe a los 35 gladiadores que por ultima vez estaran subidos a sus autos y se daran ese gran gusto final, para poder descansar en paz y con sus almas colmadas de placer.
La fila india esta lista para salir a ubicarse en la linea de largada, la paleta de colores y formas que generan los autos en la calle de boxes despiertan las mas profundas admiraciones y exclamaciones de las tribunas, cada uno de los que forman el multitudinario marco de publico presente tiene su elegido en esa fila multicolor...
Salen de a uno y literalmente todo explota al paso de los autos, el folklore que despierta el TC es unico, no hay nada que se compare a lo que nuestros ojos ven en estos momentos...
Tres Generaciones... Abuelos, padres e hijos abrazados vivando el nombre de sus idolos al paso frente a ellos, las lagrimas de muchos derramandose al revivir momentos que creian olvidados, esos que los vuelven a la niñez o adolescencia, esa que nunca se fue de uno.
En la linea de partida aguardan los auxiliares a cada auto, que lentamente van ocupando sus lugares y apagando sus motores por un momento, con la llegada del ultimo auto y su posterior ubicación, se produce un silencio que conmueve; es ahi donde la Banda del Ejercito, ubicada frente al Palco, empieza a ejecutar los mas hermosos compases, los de nuestro Himno Nacional, que se oye hasta en los lugares mas reconditos de nuestra tierra, poniendo la piel de gallina a todos los presentes y aplaudiendo hasta dejar las palmas de las manos enrojecidas de emocion y felicidad.
Seguramente, quienes soñaron esta historia, mate de por medio en ese taller, no imaginaban este espectaculo y este broche de oro a su sueño, que se hzo tan real como sus vidas nuevamente...al menos por un ratito.
Es momento de dar comienzo al principio del fin de esta historia, ya llega el gran momento, ya es hora...
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